jueves, 8 de noviembre de 2018

SE DESPLOMA LOBBY PETROLERO

MEF OPINA EN CONTRA
Después de más de tres meses de debate el Ministerio de Economía y Finanzas (MEF) manifiesta su opinión desfavorable al dictamen respecto a la Nueva Ley de Hidrocarburos (NLH), el mismo que fue aprobado en junio pasado en la Comisión de Energía y Minas del Congreso de la República de forma expeditiva en una sesión que llevó menos de 30 minutos, donde se votó por consigna como parte de una estrategia lobista de parte de una mayoría fujimorista, hoy en descomposición.

El dictamen del proyecto de ley  estuvo en mesa de espera en el Pleno del desprestigiado Congreso de la República, hasta que en razón a las últimas observaciones del MEF, ministerio de Ambiente, ONGs ambientalistas, Sindicatos, Municipalidad de Talara, más las inconsistencias publicadas en el Diario UNO como en otros medios, el proyecto ha tenido que regresar a comisiones.

Son tantas las observaciones al Proyecto de Ley aprobado en la Comisión de Energía y Minas del Congreso de la República, sobre la Nueva Ley de Hidrocarburos que justificaría la publicación de un libro de más de 200 páginas, pues éstas serían  largas de enumerar, pues entre otros puntos se afectarían los ingresos fiscales, en razón de las menores regalías que se estarían pactando a pedido de las empresas petroleras privadas.

Por ello el propio estado a través del MEF afirma que toda renegociación de las tasas de regalías hacia abajo, con tasas de 10% o 5 % como se pretende en el fondo afectaría el equilibrio fiscal. Así, se afirma que:


“la renegociación de las regalías, en cualquier caso, debe ser en beneficio del Estado, y no al revés. Con la aprobación esta propuesta se pone en riesgo los intereses del Estado en beneficio de las empresas contratistas. Consideramos que este artículo debe ser eliminado, o en su caso tener mayor discusión y justificación sobre los riesgos y beneficios que implicará para el Estado Peruano.


Por las consideraciones expuestas, se concluye que el Dictamen en los Proyectos de Ley 98/2016-CR, 1525/2016-CR, y 2145-2017-PE, Ley que modifica la Ley N° 26221, Ley Orgánica de Hidrocarburos en el territorio nacional, para promover la industria de hidrocarburos, no debe aprobarse.” (2018, MEF, Opinión del Dictamen recaído en los Proyectos de Ley N° 98/2016-CR, 1525/2016-CR, y 2145-2017-P, pág. 14).

CANON Y SOBRECANON PETROLERO EN RIESGO

Igualmente en razón de las menores tasas de regalías que se estarían promoviendo con el cuento de fomentar las inversiones en el sector, se afectarían los ingresos del canon y sobrecanon petrolero que se determinan por el 18.75% del valor de la producción de petróleo (ad valorem), más el 3% de las regalías que constituyen ingresos no tributarios para el Minem (0,75%), Osinergmin (0,75%) y Perúpetro (1%)

Igualmente en el oficio Nº 1359-2018-EF/10.01 con fecha del 3/octubre/18 de Carlos Oliva actual ministro de economía y finanzas dirigido al congresista Miguel Roman Valdivia, presidente de la Comisión de Energía y Minas, se contemplan una serie de observaciones adicionales como que la disminución de regalías afectarían el equilibrio fiscal, igualmente expresan su desacuerdo y rechazo a la autonomía de Perúpetro del FONAFE, el holding empresarial del estado.

Es más, también cuestionan y observan que sea el MEF el organismo público que a partir de la aprobación de la Nueva Ley de Hidrocarburos, sea el responsable del abono del canon y sobrecanon petrolero a los gobiernos regionales, locales y universidades públicas.

Así, textualmente señala el MEF “Actualmente, las regalías establecidas en cada contrato son variables y oscilan entre 5 % a 50%, dependen de los precios y son determinadas a partir del valor de la producción. Para cumplir con el pago del canon y sobrecanon (18.75%) PERUPETRO S.A. determina el monto y efectúa el ajuste entre los lotes que pagan regalías por encima del porcentaje del canon y sobrecanon para cubrir el déficit de las que pagan menos porcentajes de regalías.

Con la renegociación de las regalías propuesta en la Tercera Disposición Complementaria Final del Dictamen, el déficit antes señalado podría ser mayor, y tendría que ser cubierto por los Recursos del Tesoro Público” página 19.

OTRAS PERLAS

Si a ello se suma que varios artículos resultarían violatorios de los llamados contratos de estabilidad jurídica y tributaria pues en caso de emergencia nacional los precios por pagar por los hidrocarburos serán determinados por su valor internacional.

De ser así, argumenta el MEF que se afectarían sobre todo a las empresas responsables de la distribución de gas natural por ductos, en el centro, sur y norte del país, con las posibilidades de incrementar los precios finales del gas, que en última instancia se cargarían contra los bolsillos de los sufridos usuarios.


También manifiestan su desacuerdo a la ampliación del período del tratamiento a la importación de maquinaria y equipo, en la etapa exploratoria que bajo el régimen de admisión temporal pasarían a tener el trato prácticamente de un régimen definitivo, pues lo temporal duraría siete años, y la maquinaria estaría casi depreciada, con lo cual se afectarían los intereses de los productores locales que tienen que asumir el pago del IGV, y los aranceles correspondientes.

SALUDABLE A PESAR DE TODO

Si bien la opinión del MEF resulta saludable pues coloca en cuestión los alcances de la Nueva Ley de Hidrocarburos en la afectación de los ingresos fiscales, problema que hemos venido advirtiendo desde tiempo de atrás, en especial lo referido al financiamiento  del Canon y Sobrecanon Petrolero.

Sin embargo, el Informe remitido por el ministro del MEF al Congreso resulta unilateral e incompleto y no refleja la gravedad de los asuntos de fondo  que siguen sin resolver en un sector estratégico, como es la dotación de la energía para la economía peruana. ¿De qué se trata?


En verdad, más que promocionar leyes de hidrocarburos que como ha señalado un ex-ministro del sector  “Siempre han favorecido a los privados en detrimento del estado”, se trata de aprobar un Planeamiento Estratégico de largo plazo en materia de energía, donde la intervención del Estado tenga un protagonismo central frente al evidente fracaso de la política hidrocarburífera aplicada en el país desde 1993 a la fecha, pues la dotación de energía no lo resuelve el libre mercado.

Ello supone “grandes remedios ante grandes males”. A un enfermo con cáncer no se le puede tratar con aspirinas. No somos un gran país petrolero pero tenemos suficiente gas natural, por lo menos más que Colombia pero menos que Bolivia. Sin embargo estamos en la cola en relación a la masificación del gas a nivel de familias, empresas y estado.

En una economía moderna con un Estado soberano sería inaceptable que importantes transnacionales como Repsol, Hunt Oil, Pluspetrol, CNPC entre otras empresas impongan sus legítimos intereses privados sobre el interés público. ¡Gobernar con sabiduría exige y supone el equilibrio entre lo “público y privado”!

Prueba de ello es que exportamos como país gas natural del lote 56 (Hunt Oil, SK, Repsol, Shell, Marubeni) a precios de remate, con regalías franciscanas, y tengamos que importar energía cara y contaminante como el petróleo y el diesel 2 para abastecer el mercado interno ¿Dónde está el estado?

En una economía moderna con empresarios del siglo xxi sería inconcebible que siendo más o menos autosuficientes en la producción de GLP a partir del fraccionamiento de los líquidos de gas natural de Camisea, lote 88, 56 y 57 y en menor medida del lote Z-2B y lote I, ubicados en Piura, el balón de GLP de 10 kilos tenga un precio superior a los S/36 soles, y en regiones productoras como el Cuzco más de S/ 50 ¡ De Ripley aunque Ud. no lo crea!.

En el mismo sentido la masificación del gas natural sobre todo para las familias del norte del país (Chimbote, Trujillo, Pacasmayo, Chiclayo, Lambayeque, Cajamarca) y en el Sur (Arequipa, Tacna y Moquegua) avance a paso de tortuga, con una débil penetración en la economía doméstica que constituye apenas el 1% de la demanda; de allí el desinterés de las empresas pues el negocio gordo es abastecer a las empresas en especial a las grandes empresas consumidoras.

Igualmente resulta una cachetada a la pobreza que las familias  de Piura, el único productor de gas natural en el norte del país, tengan que pagar más de S/ 38 hasta S/40 soles por un balón de GLP, cuando pudieran abonar no más de 17 soles mensuales  por su equivalente en gas natural domiciliario.

EPÍLOGO

En verdad, no estamos plenamente de acuerdo con la opinión desfavorable del MEF pues no apunta al aspecto central referido a la ampliación interesada por 30 años adicionales a los contratos próximos a su vencimiento, como es el caso de los contratos por los lotes Z- 2B (Savia), II (Petrolera Monterrico), I y V (Graña y Montero), VI/VII (Sapet), X (CNPC), 8 (Pluspetrol), 31 C,  (Aguaytía), 31 B/D ( Maple).

Un análisis técnico podrá demostrar que la mayoría de las empresas involucradas en este escandaloso lobby administrado por los gremios empresariales que las representan, no han realizado las inversiones de riesgo que demanda el país, y se han dedicado a drenar y explotar las reservas probadas, posibles y probables que dejó PetroPerú antes de su desgraciada privatización, llevada a cabo por un régimen genéticamente corrupto como el fujimorismo lo que se está demostrando en el presente.

De allí la necesidad de apostar por la integración vertical de PetroPerú, y su asociación con privados allí donde sea posible y deseable con el sector privado. Pero para que ello sea una verdad categórica se requiere que el Estado a nombre de Nación recupere la Soberanía sobre los recursos hidrocarburíferos, es decir la propiedad plena sobre el petróleo, gas y líquidos. ¡De lo contario todo sería un cuento chino!

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