miércoles, 17 de octubre de 2018

LA HISTORIA NEGRA DEL PETRÓLEO

US $ MÁS DE 15 MIL MILLONES EN JUEGO CON LA PRÓRROGA

ESCRIBE: JORGE MANCO ZACONETTI

En la historia de la corrupción en el Perú una página negra está en relación a la privatización en el sector de hidrocarburos en especial de las filiales y unidades de PetroPerú, que fueron transferidas a precios subvaluados, faltos de transparencia y de una estrategia nacional de desarrollo. Es más, voceros extremistas del libre mercado recomendaban que se debía “privatizar una empresa por semana” como sea.

Así, fueron privatizados los lotes productivos con reservas probadas como el Z-2B en el Zócalo Continental, el lote X y una serie de lotes pequeños (Piura), y el lote 8/8X en al selva, refinerías como La Pampilla con un mercado asegurado, filiales como Solgás empresa líder en el envasado y comercialización del gas licuado de petróleo (GLP), la rentable naviera Transoceánica, más de 78 estaciones de servicios (grifos), la reconocida planta de aceites Petrolube, entre otras.

Sin embargo, poco o nada se ha escrito sobre la corrupción en organismos reguladores como Perúpetro, responsable de la promoción de las inversiones en el sector y supervisor de los contratos de hidrocarburos, los mismos que están conformados por el petróleo, gas y líquidos de gas natural. Desde su creación su historia es tan negra como el petróleo, gracias a la mayoría de directores y responsables del más alto nivel, donde el escándalo de los “petroaudios” es la expresión más publicitada.

Ello es de la mayor importancia en razón del debate y posible aprobación de una nueva ley de hidrocarburos en el Congreso de la República, que entre otros temas otorgaría un mayor poder de decisión y facultades a Perúpetro en sus funciones que están en relación a la promoción de las inversiones en el sector.

Una evaluación por resultados debiera ser lo más objetiva posible, en cuanto a los niveles de producción, inversiones, rentabilidad, ingresos fiscales, pasivos ambientales, desarrollo local y regional. Una expresión de las perversidades del extractivismo lo constituye la cruda realidad de la ciudad de Talara, que a pesar de la riqueza producida en más de 100 años, no tiene asegurado el abastecimiento de agua potable ni un servicio decente de seguridad ciudadana.

Si se trata de analizar los grandes objetivos que justificaron su creación a inicios de los años noventa, cuando el gobierno fujimorista (1992) adoptó la decisión de la privatización fragmentada de la petrolera estatal PetroPerú, es que se da partida de nacimiento a la empresa pública responsable de promover las inversiones y fiscalizar los contratos de hidrocarburos: Perúpetro.

Es decir, era “juez y parte”, de allí el escaso prestigio de esta institución que en su conformación original tuvo como base la gerencia de contratos de PetroPerú, donde muchos de sus cuadros técnicos, gerentes, e ingenieros en especial, fueron formados en la petrolera estatal para luego convertirse en ejecutivos, consultores y “espadachines” a sueldo de las empresas privadas, promoviendo su privatización total. Después de todo “chamba es chamba”.

UN FUNCIONARIO AD HOC


Un caso especial lo constituye el actual presidente de Perúpetro, Ing. Seferino Yesquén que formado en PetroPerú hoy ocupa la más alta responsabilidad en el organismo público de promover las inversiones y fiscalizar los contratos de hidrocarburos. Su experiencia en el sector tanto en Pérez Companc, Petrobras y consultor de petroleras privadas como Pacific Stratus Energy la misma que aspira a ser el operador del lote 192, así lo ameritan.


Él mismo, es un especialista del más alto nivel en el sector, fue testigo de excepción de la privatización de los lotes de PetroPerú. Conoce mejor que nadie el potencial geológico y las características de las diversas cuencas con potencial de hidrocarburos. En especial, su conocimiento sobre la Cuenca Talara y el Zócalo Continental es reconocido por tirios y troyanos.

Por ello, todos debemos recordar como en diciembre de 1995 la petrolera argentina Pérez Companc pagó US $ 202 millones de dólares por los campos maduros del lote X en el marco del proceso de privatización (COPRI), cuando el precio del barril no superaba los US $ 20 dólares, al margen de los compromisos de inversión, por un contrato que tenía 30 años de vigencia.

Es decir, Pérez Companc en ese entonces, una empresa privada argentina de mayor presencia que Pluspetrol tuvo que pagar US $ 202 millones por casi 42 millones de barriles en reservas probadas que fueron descubiertas por PetroPerú.

Se debe recordar que entre 1992 y 1995 el antiguo lote X que había sido operado por la IPC en las décadas anteriores, fue “adelgazado” por la administración de PetroPerú, para supuestamente promover los capitales nacionales con inversiones de segura rentabilidad. En ese marco, se explica la presencia de grupos como Graña y Montero y Vera Gutiérrez, que han crecido gracias a las reservas y las relaciones con PetroPerú.

Así, se transfirieron los lotes I, II, III, IV, VI, VII, IX y el Z-2B todos con reservas probadas descubiertas por PetroPerú, de allí que se pactaron tasas de regalías que hoy pueden parecer altas, y no competitivas a nivel internacional. Mas debe quedar en claro que tales regalías se pactaron así por la transferencia de reservas probadas y un mínimo riesgo por asumir. En los sectores extractivos el factor riesgo es un componente del precio.

RESERVAS PROBADAS: LOMO FINO


Según el cuadro sobre las reservas probadas al 2017 “Estimación del Valor de las Reservas de Petróleo al 31 de diciembre 2017 de las Empresas con Lotes Cuyos Contratos de Explotación Están Próximos a Vencer”, el lote X operado actualmente por la petrolera estatal china CNPC tiene 75 millones de barriles en crudo como reservas probadas, entre probadas desarrolladas y no desarrolladas.


Entre 1996 a la fecha (agosto 2018) los campos, instalaciones y reservas del lote X ubicados en Talara, distrito del Alto han pasado por las manos de la petrolera Pérez Companc, la petrolera estatal Petrobras del Brasil y la petrolera china, CNPC. En todos los casos de transferencia el comprador pagó por las reservas probadas, probables, y posibles como parte de sus expectativas empresariales. Todo ello al margen de las inversiones necesarias para mantener y/o levantar la producción.

De estas negociaciones tiene pleno conocimiento el actual presidente de Perúpetro, como ex gerente de Petrobras, por ello nos debe llamar a extrañeza su devota participación en la prórroga por 30 años a los contratos que tienen fecha de vencimiento antes del 2026, tal como se dispone en los artículos complementarios en la nueva ley de hidrocarburos de próxima aprobación en un cuestionado Congreso de la República.

En el lote X con reservas probadas por 75 millones de barriles a diciembre del 2017, de las cuales se pueden explotar comercialmente el 95 % de las reservas según condiciones de precio y tecnología en el mercado. Por tanto con precios superiores a los US $ 70 dólares el barril, pues se trata de un crudo ligero, estamos ante un alto potencial económico a pesar de la antigüedad del lote.

Por tanto comercialmente se pueden explotar económicamente 71 millones de barriles de las reservas probadas que a un precio promedio y conservador de US $ 70 dólares el barril, estamos ante un valor bruto de US $ 4,970 millones de dólares en los próximos años al cual habría que descontar el costo de producción incluyendo las regalías (US$ 30 dólares por barril en promedio) por todo ello, no deja de ser un magnífico negocio.

Con las actuales reservas probadas la vida útil del lote sería de 15 años con una producción de 13 MB/DC (miles de barriles por día calendario), bajo el supuesto teórico que las reservas se mantengan constantes, es decir estáticas lo cual es un supuesto ideal, teórico.

Es más este lote que entre enero/junio del 2018 ha producido un promedio de 12,973 barriles diarios de un crudo ligero que lo compra la refinería de Talara a precios de mercado. Es decir, PetroPerú paga, abona, retribuye por lo que antes fueron sus reservas, pagando precios internacionales, asegurando la rentabilidad del conjunto de las empresas que operan en la región.

Por tanto, la producción del lote X tiene un mercado asegurado, con reservas probadas, adicionalmente también tiene una producción de gas natural que superan los 14.3 millones de pies cúbicos al día, los mismos que podrían ser mayores si hubiese un sistema de distribución de gas natural en el departamento de Piura en el marco de una masificación al servicio del pueblo y de las empresas industriales.

ENAJENACIÓN DE RIQUEZA

Según el cuadro mencionado sobre las reservas probadas de los lotes próximos a una fecha de vencimiento, con precios internacionales del crudo conservadores de US $ 60 dólares el barril estamos ante una riqueza potencial de más de US $ 14,255 millones de dólares que se estarían transfiriendo para los próximos años a las empresas interesadas en la prórroga contractual.

De allí, la necesidad de apostar por una política moderna, capitalista, abierta, transparente que licite al mejor postor las reservas probadas , y que las tasas de regalías sean determinadas por el mercado, y no por un selecto grupo de funcionarios que mañana más tarde estarán al servicio de las empresas petroleras.

Por ello es importante promover un genuino debate nacional sobre lo que conviene al país en materia de hidrocarburos, superando las prácticas rentistas y parasitarias de las empresas que presionan por diversos medios con un descarado lobby por una indebida prórroga por 30 años adicionales bajo el supuesto argumento de promover las inversiones.


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