lunes, 26 de agosto de 2019

RIQUEZA PETROLERA CON POBREZA SOCIAL


CONFLICTOS SOCIALES EN TALARA Y EL ALTO
ESCRIBE: JORGE MANCO ZACONETTI

Las imágenes de las protestas sociales con turbas incendiando los locales de la CNPC y sustracción de activos en el distrito petrolero de El Alto en Talara, preocupa por la violencia y la ira desatada de la población con la autoridad edil a la cabeza. ¿Qué está pasando?
Dicho distrito el más importante por la producción del crudo y gas natural en las operaciones del noroeste, pues allí se ubica el viejo lote X de donde se han extraído importantes volúmenes de petróleo y gas desde inicios del siglo pasado.
Es decir, el distrito del El Alto, localidad petrolera por excelencia ha sido testigo de las operaciones de la IPC filial de la Standard Oil, y de PetroPerú con la nacionalización del petróleo a partir de 1969.
En manos privadas desde fines de 1996 el viejo lote X reducido a su mínima expresión ha sido operado en la privatización fujimorista, por la argentina Pérez Companc, la brasileña Petrobras y actualmente está en manos de la petrolera china CNPC.
A pesar de la riqueza extraída en más de 100 años no han mejorado sustantivamente las condiciones de vida de la población talareña y específicamente de la población altina.
Cabe interrogarse ¿si es mayor el bienestar social con la explotación de crudo en un régimen privatizado? Todo nos hace pensar que no, de allí el creciente malestar social que se ha ido incubando en los últimos años a pesar de la riqueza creada.
Por ello, las manifestaciones conmueven, alertan por la rabia desatada, con la desesperación y frustración social ante la pobreza, el subempleo galopante, y el malestar ante una poderosa empresa estatal china, CNPC, que habría incumplido una serie de compromisos con la población local.
Asaltar, quemar, sustraer bienes, provocar incendios en locales privados son palabras mayores que muy pocas veces se observan en Piura, en una población normalmente tranquila, pasiva, adormecida por el fuerte calor piurano.
Por ello, cuando faltan los canales de diálogo, y respeto mutuo, donde no se genera la confianza necesaria entre la empresa, estado y población organizada se desatan conflictos que tienen que ser resueltos salvaguardando el interés público.
CHINOS DEPRECIAN FUERZA DE TRABAJO
Mas no debiera sorprender la agresividad de la manifestación social frente a la presencia de una empresa estatal china que ha depreciado el valor de la fuerza de trabajo, con salarios que no están en proporción a la riqueza creada.
Desde que se inició la presencia de las petroleras chinas en Piura, primero con Sapet,  filial de la CNPC, operando el lote VI/VII que fueron fusionados hacia el 2001, luego con la China National Petroleum Company (CNPC) en el lote X, con la transferencia contractual que hiciera Petrobras hacia el 2014 de todos sus activos, ha sido una característica central de las empresas chinas pagar lo menos posible a proveedores, a las contratistas y a sus trabajadores.
Esta depreciación de la fuerza de trabajo es extensiva también en las actividades mineras que desarrollan los capitales chinos como Shougang Hierro Perú en las operaciones de Marcona, y en Chinalco en la provincia de Yauli-Junín con el proyecto Toromocho.
Se sobrexplota  la fuerza de trabajo con la finalidad de maximizar las utilidades, con mayores tasas de plusvalía vía extensión de la jornada de trabajo y una mayor intensidad, con menores salariales relativos.
IMPERTINENTE COMPARACIÓN
Este es un aspecto central del milagro económico chino por considerar, sumado a los principios de la filosofía confusiana apostando por el trabajo duro y parejo, la propensión al ahorro y una austeridad a prueba de balas.
De allí, que para los gerentes chinos de las empresas que operan en el país, pagar más de US $ 1,000 dólares mensuales a un trabajador peruano de las actividades extractivas les parece un exceso, pues en China un trabajador minero bien remunerado no percibe más de US $ 100 mensuales en su equivalente en yuanes.
Sin embargo, estas comparaciones salariales no consideran la serie de inversiones sociales que tiene que asumir el estado chino, como los costos de la vivienda, en la salud, educación, transporte y una serie de subsidios que no tienen los trabajadores de nuestro país.
Todo ello a pesar de la modernización de la economía china, donde según expertos no más del 40 % del PBI chino es explicado por las empresas estatales, siendo lo demás explicado por capitales privados.
EL ALTO Y TALARA SIN AGUA
De allí, lo  sucedido en el distrito de El Alto donde opera la petrolera China, CNPC debe llamar la atención por la rabia contenida del pueblo ante una empresa que supuestamente habría incumplido una serie de compromisos, como el de la cuota laboral para los originarios de la zona, ante un crónico subempleo.
Si a ello se suma la falta de servicios públicos como la dotación segura de agua, pues el abastecimiento del líquido elemento es por horas, en una ciudad campamento que depende básicamente de los ingresos y capacidad de demanda que genera la petrolera CNPC.
Es más, el principio de la realidad resulta imperativo cuando nos presentan las imágenes de la ciudad de Talara que entre el 2013 a la fecha por la modernización de la Refinería de Talara/ PetroPerú, es testigo de millonarias inversiones que deben superar los US $ 5,500 millones pero que poco tienen que ver con la calidad de vida de la población talareña que supera los 150 mil habitantes, pero que ha recibido una población flotante de trabajadores, incluso venezolanos contratados por services a bajos costos, de parte de las diversas empresas responsables de la construcción de la moderna refinería.
En especial, a Talara le caracteriza  un crónico desabastecimiento del servicio de agua potable, el colapso de la red de alcantarillado, una creciente inseguridad ciudadana, subempleo galopante con pobreza creciente, a pesar de todo el petróleo y gas extraído en su historia.
Por ello, siempre me pregunto sobre el destino de la renta petrolera en una región donde en más de 100 años de explotación se han extraído volúmenes superiores a los 1,600 millones de barriles de crudo.
En tal sentido me interrogo ¿cuál ha sido el destino, la ejecución de los recursos transferidos por concepto de canon petrolero en Piura, Talara y en especial en El Alto? La misma interrogante resulta en el caso del canon y sobrecanon petrolero para  Tumbes, Loreto y Ucayali donde son recurrentes los conflictos con las comunidades nativas.
En lo personal y profesional le debo mucho a Talara y en general a Piura, pues allí aprendí lo poco que sé del sector de hidrocarburos a través de la experiencia de los trabajadores del sector, al cual le he dedicado los últimos 30 años de mi vida.
LA IMPORTANCIA DEL LOTE  X
Si se comparan los años 1997 y el 2018 en lo referente al lote X, un campo considerado maduro pues fue explotado por la vieja IPC desde la década de los años veinte del siglo pasado, pasando por las operaciones bajo responsabilidad de PetroPerú desde 1969 hasta 1996, fecha en que fue transferido a la petrolera argentina Pérez Companc (Pecom)
¿Qué se decía de ese viejo lote? Que era un lote sobreexplotado, con rendimientos decrecientes, que no tenía muchas reservas probadas, que tenía altos costos operativos. Con miles de pozos cerrados temporalmente (ATA) por ser antieconómica su explotación con precios menores a los US $ 20 el barril.
Es más, entre 1993/1995 para justificar una irracional privatización en el colmo del cinismo, se decía  que PetroPerú no estaba en capacidad de operarlo, pues le generaba pérdidas a la empresa.
Todo ello evidentemente era una gran mentira que se puso en evidencia, cuando desde 1994 la petrolera estatal comenzó a generar utilidades del orden de los US $ 256 millones de dólares anuales y era todo un problema pues ¿cómo se ha de privatizar una empresa que está generando utilidades? Un contrasentido económico.
Así, contra viento y marea dicho lote fue privatizado en diciembre de 1996 y desde el año siguiente hasta el 2018 estuvo bajo operaciones de Pérez Companc, pasando por Petrobras y la estatal china CNPC.
De dicho campo maduro se han extraído 100 millones de barriles entre 1997 al 2018, y con los datos oficiales   hasta diciembre del 2018 habrían 71 millones de reservas probadas adicionales todavía por explotar que con precios promedio de 65 dólares el barril encierra una riqueza potencial de más de 4,500 millones de dólares. De allí su importancia.
LOTE X CON CRECIENTES INGRESOS
La gráfica respectiva sobre los ingresos obtenidos a partir de la explotación de los hidrocarburos del lote X nos indica los importantes ingresos por ventas que han tenido las empresas que han operado el viejo lote X, prácticamente desde 1997 hasta el año pasado bajo responsabilidad privada, a pesar que tanto Petrobras como CNPC son empresas petroleras estatales que operan bajo régimen privado.
Con una producción que promedia los 12 mil a 14 mil barriles diarios de petróleo crudo ligero que es vendido íntegramente a la refinería de Talara a precios internacionales, y reservas probadas es sin duda el lote más importante y rentable de la costa norte.
A ello se debe sumar los volúmenes de gas natural que se venden a la planta eléctrica de Piura, con todo ello se puede observar el comportamiento creciente de los ingresos generados a partir de la explotación del viejo lote X
Bajo responsabilidad de la petrolera argentina Pérez Companc 1992/ 2002 los ingresos obtenidos al margen de las regalías pagadas, bordean los US $ 100 millones anuales pues los precios internacionales del crudo se mantenían por debajo de los US $ 20 dólares el barril.
Sin embargo, a partir del 2003 bajo responsabilidad de la brasileña Petrobras, los ingresos se incrementaron de manera sustantiva alcanzando los US $ 600 millones en el 2012 gracias a la bonanza de los precios del crudo que se dispararon para promediar los US $ 100 dólares el barril, con excepción de la crisis del 2009.
Este incremento de los ingresos por ventas en el lote X en el período 2003/2012 no solamente se explica por los altos precios del crudo, sino también por un aumento de la producción gracias a los incentivos de la ley de promoción a la inversión en los campos maduros de Talara.
Por último, en el período 2014/2018 bajo la responsabilidad operativa de la estatal china CNPC los ingresos al margen de las regalías pagadas al fisco, bordean los US $ 400 millones anuales, con un bajón en los años 2015 y 2016 por los precios deprimidos del crudo.
EPÍLOGO
Por experiencia podemos decir que el lote X a pesar de sus antigüedad es rentable, está ubicado e integrado directamente a la refinería de Talara por medio de un sistema de tuberías. Tiene reservas probadas de petróleo ligero y en sus entrañas existen más recursos de crudo.
Por todo ello, el lobbismo petrolero hace lo posible e imposible por la extensión de la vigencia contractual que debe caducar en el 2025, y por la normatividad legal dicho lote debe regresar a manos de PetroPerú en razón del interés público.

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