miércoles, 14 de julio de 2010

CAMISEA: MÁS REGALÍAS PARA EL FISCO

UNA SALUDABLE RECTIFICACIÓN

El contrato de Camisea ha sido renegociado varias veces desde el 2001 a la fecha, por tanto no habría que satanizar ni descalificar toda renegociación como hace la oposición nacionalista y los termocéfalos de siempre. Con ánimo de contribuir al debate recuerdo dos negociaciones entre el Estado y el consorcio Camisea como respuesta a los nuevos retos que impone la realidad. La primera data del 2005 y fue procesada en el Congreso de la República durante el gobierno de la chakana por la comisión de pro inversión.

Así, ante un evidente abuso de mercado respecto a las exportaciones de gas licuado (GLP) en forma de propano y butano que realizaba el consorcio Camisea se tuvo que conversar. Al respecto se hizo ley el acuerdo que por ningún motivo el precio de exportación del gas licuado puede ser menor al precio vigente en el mercado interno. Ergo, el organismo responsable para que ello se cumpla es el Osinergmin, que “camina como el cangrejo”, como lo demostró en la última crisis en el abastecimiento de GLP.

La segunda renegociación estuvo en relación a la determinación del precio del gas natural proveniente de Camisea del lote 88 en agosto del 2006, que tuvo como negociador al ex ministro Juan Valdivia y al consorcio Camisea. Al respecto se modificó la fórmula original de ajuste del precio del gas natural. En el contrato firmado en el 2001, tanto el precio del gas para la generación eléctrica como para el uso industrial era dependiente de una canasta de petróleos residuales.

Así, cuando se firmó el contrato los petróleos residuales tenían un precio de veinte dólares el barril, mientras que en el 2006 con la tendencia alcista de los hidrocarburos, el precio de los residuales se elevó por encima de los sesenta dólares el barril. Por tanto, en el 2006 se tenía que hacer un reajuste en el precio del gas natural pues el respeto de la fórmula original hubiese determinado un incremento del precio del gas por encima de 3.85 dólares el millón de BTU (MMBTU). Por ello, el sentido común y la realidad obligó a buscar una fórmula de reajuste del precio del gas más predecible y menos volátil que el precio de los derivados del petróleo, adoptando el índice de precios de la maquinaria y equipo de energía en los Estados Unidos de Norteamérica (USA), con un límite en su incremento de hasta 5%.

Estas renegociaciones fueron satisfactorias para las partes, es decir el Estado y a las empresas conformantes del consorcio Camisea. El precio regulado del gas natural con la fórmula renegociada ha significado un aumento de la demanda vertiginoso de este energético, tan es así, que lo que se proyectaba consumir en el año 2015 se alcanzó en el 2008, de allí los problemas de la saturación en el gaseoducto de gas y la ampliación del campo de Malvinas para elevar la capacidad de procesamiento.

Por tanto, no habría que satanizar las renegociaciones para obtener réditos políticos de corto plazo y se debe mirar el largo plazo asegurando la autonomía energética del país. Con todos sus errores el proyecto Camisea ha cumplido 10 años con efectos positivos en la economía del país que permiten afirmar en la historia del Perú, un antes y un después de Camisea. Un 30% de la generación eléctrica producida depende del gas natural, más del 50% de las regalías de hidrocarburos se explican por la explotación del gas y líquidos de gas natural provenientes de los lotes 88 y 56.

Más de 220 mil unidades del parque automotor se han convertido al gas vehicular (GNV) y gas licuado (GLP) con ahorros sustantivos en los precios de los combustibles. Estimándose desde el 2004 a la fecha en más de 15 mil millones de dólares el ahorro global para los diversos consumidores, empresas y familias, por las menores tarifas del gas frente a otros energéticos. A ello se debe agregar que parte sustantiva de la riqueza obtenida se redistribuye como canon gasífero, adicional a ello se tiene el fondo de desarrollo de Camisea (Focam), y el fondo de defensa de las fuerzas armadas etc.

Es decir, la realidad de Camisea se ha convertido en una palanca de desarrollo, de allí la importancia de asegurar las mayores inversiones para incrementar las reservas de gas natural para los próximos 30 años en los lotes 88 y 56, más otros lotes Es más, el cuestionado proyecto de exportación de Perú LNG ha significado inversiones de más de 3,800 millones de dólares al margen de las inversiones realizadas y por realizar por el consorcio Camisea en los lotes 88 y 56, que debiera tener un efecto multiplicador para descubrir más reservas, como se puede observar en el cuadro respectivo.



Con la información disponible se han ejecutado inversiones entre el 2001 a la fecha por más de 2,287 millones de dólares y se tienen proyectadas inversiones de 1,435 millones al 2014 para perforar más de 6 pozos exploratorios, pozos de riesgo en el lote 56 para la exportación y 3 pozos en el lote 88 más la ampliación del campo de Malvinas y la planta de Pisco. Debiera ser evidente que PerúPetro con su inefable presidente de directorio Ing. Daniel Saba tendría la obligación de supervisar el cumplimiento y la calidad de las inversiones.

En este contexto, el gobierno está obligado a renegociar directamente con el consorcio Camisea e indirectamente con el consorcio de Perú LNG, que no siempre tienen los mismos intereses, la necesidad de “desenganchar” las reservas del lote 88 del proyecto de exportación, para que sean destinadas sin límite alguno al mercado interno a precios razonables sin subsidios a las empresas eléctricas e industriales.

En el mismo sentido, el proyecto de exportación de Perú LNG con la transnacional Repsol/YPF “debe caminar con sus propias reservas de gas”, cuyos precios deben ser renegociados en cuanto a las regalías, pues constituye una irracionalidad y un abuso de mercado que las regalías por exportación de gas del lote 56 sean menores a las regalías vigentes en el mercado interno. Como también deben ser renegociadas las regalías de 5 % de los lotes 57 y 58 donde están Repsol/YPF y Petrobrás respectivamente, a pesar de la resistencia de PerúPetro.

¿QUÉ PROMEDIO DE REGALÍAS?

Se tiene conocimiento que el gas natural del lote 56 se está exportando desde mediados de junio del presente en una triangulación que involucra al Consorcio Camisea, al consorcio Perú LNG y al responsable de la exportación la transnacional española Repsol/YPF. Nuestra posición crítica al respecto en defensa de los intereses fiscales radica en que las regalías de exportación no pueden ser menores a las obtenidas en el mercado interno, ello supone e impone una renegociación de los precios de exportación. En tal sentido, el objetivo de la norma DS Nº 039-2010-EM apunta a renegociar las regalías de exportación en un proceso que debió efectuarse en agosto del 2009, sino fuera por la inopia y permisividad del presidente de PerúPetro.

El gobierno en una saludable rectificación y en reconocimiento al malestar en la opinión pública se ha visto obligado a pesar de su discurso ideológico del respeto irrestricto a los contratos de estabilidad jurídica a promulgar un decreto supremo que trata de corregir los efectos perniciosos para el fisco de un contrato cuya fórmulas de fijación de los precios de exportación resultan lesivos al interés nacional.

Así, la norma autoriza a PerúPetro a renegociar el contrato de exportación, en cuanto a los valores de las regalías que el fisco debe percibir, ello supone indirectamente negociar los precios de exportación. Así, en el artículo 2 del presente decreto supremo expresa que: “Sin perjuicio de lo dispuesto en el Artículo 62 de la Constitución Política del Perú, PERÚPETRO S.A. iniciará todas las acciones de renegociación necesarias o convenientes para acordar con los Contratistas, las modificaciones de sus Contratos de Licencia a fin de que cuando el destino final del Gas Natural sea la exportación, el valor de la regalía, expresada en dólares por millón de BTU, no sea en ningún caso inferior al valor promedio de la regalía del gas natural destinado al mercado interno”

Desde todo punto de vista el objetivo de la norma resulta positivo y apunta a otorgarle viabilidad en el largo plazo al proyecto de exportación de Perú LNG que ha comprometido montos de capital por más de 3,800 millones de dólares y cuya expresión concreta es la Planta de Licuefactación de Melchorita, pues resulta inconveniente al interés nacional que los valores de las regalías de exportación del lote 56 sean menores a los valores de las regalías obtenidas en el mercado interno.



En verdad en un ejercicio de simulación se ha estimado con los precios del gas natural vigentes en el mercado interno en el 2009 y teniendo en consideración las diversas tasas de regalías vigentes los valores de regalías que percibe el fisco por la explotación comercial del gas natural, haciendo abstracción de los volúmenes de gas natural vendidos en el mercado interno.

Es el caso de la producción de gas fiscalizado del lote 31-C en la selva central donde opera Aguaytía Energy que con una producción fiscalizada de casi 35 millones de pies cúbicos de gas natural diarios, donde el millón de BTU se vende a un precio de 4.29 dólares y la regalía que se aplica al gas es del 35.30%, lo que determina un valor absoluto de regalía equivalente a US$ 1.51, es decir más de un dólar y medio por millón de BTU, constituyéndose en el valor más alto por regalías de gas.

Sirva de ejemplo también el lote Z-2B cuyos campos fueron operados por la cuestionada empresa norteamericana Petro Tech y ahora están bajo responsabilidad de Savia Perú, con una producción fiscalizada de 11 millones de pies cúbicos, el millón de BTU se vende a una precio de 5.98 dólares y la regalía equivalente que se aplica es del 16%, lo que determinada un valor absoluto de regalía de 0.96 centavos de dólar

Sigue en importancia las regalías pagadas por Petrobrás en el lote X de Talara, donde con una producción fiscalizada de gas de 10.6 millones de pies cúbicos diarios, el millón de BTU se valoriza en 3.70 dólares que con una tasa de regalía de 24.50% se obtiene un valor de 0.91 centavos por millón de BTU.

Si bien el precio más alto del gas corresponde al lote XIII de Olympic Perú que opera en Sechura-Piura, los volúmenes son tan pequeños con ventas estacionales de gas natural del orden de 0.6 millones de pies cúbicos diarios que con una tasa de regalía de 18% determina un valor de regalía del orden de US$ 1.35 por millón de BTU.

EPILOGO

Con el cuadro respectivo “Perú: Regalía Promedio del Gas Natural”, resulta evidente que en todos los contratos vigentes en el país, sea de las operaciones del noroeste, selva central y Camisea lote 88, los valores de las regalías pagadas al fisco son superiores a las regalías que se pagarían por el proyecto de exportación. Así, en la exportación de gas del lote 56, cuando el precio Henry Hub es de US$ 5 dólares el millón de BTU la regalía pagada al fisco sería de US$ 0.24 centavos, que representa una fracción del promedio vigente de las regalías que se abonan en el mercado interno equivalentes a US $ 0.93 centavos por millón de BTU.

Solamente cuando el precio referencial de Henry Hub se encuentre entre US$ 8 a US$ 9 dólares el millón de BTU, la regalía pagada al fisco fluctuaría entre los US$ 0.89 a US$ 1.12 dólares por millón de BTU. Por tanto, de mantenerse deprimidos los valores referenciales del Henry Hub en razón de la crisis norteamericana, es urgente renegociar el contrato de exportación estableciendo un piso mínimo en los valores de regalías que estimamos en US$ 0.93 centavos por millón de BTU.

Seguramente esta fórmula será criticada por los voceros empresariales que demandarán el respeto a los contratos de estabilidad jurídica, soslayando la “historia negra” del contrato de exportación del lote 56 investigado por el grupo de trabajo presidida por el congresista del APRA, José Carrasco Távara. También será denostado por el radicalismo infantil que hace un uso demagógico del problema obviando que desde el 2005 se están exportando los líquidos del gas natural de Camisea hacia el gran norte e incluso hacia Chile.

De allí, la necesidad de encontrar puntos de encuentro, recordando la frase del maestro Jorge Basadre respecto a que “El Perú no se pierda por la obra o inacción de los peruanos”. Por ello, si un contrato resulta lesivo al interés nacional debe renegociarse.

Para poder visualizar los cuadros ingrese al siguiente enlace:

http://www.mancozaconetti.com/index.php?option=com_content&view=article&id=213:camisea-mas-regalias-para-el-fisco&catid=22:gas&Itemid=44

1 comentario:

Manuel Fiestas dijo...

Doctor Manco:

He tenido la suerte de escuchar su exposición el viernes 16 en Piura y lo felicito.

Ha puesto en su lugar a esos dirigentes sindicales que sínicamente dicen que luchan por Piura y Petroperu, cuando lo que realmente hacen es defender sus prebendas como son cobrar sin trabajar bajo licencia sindical.

Si es verdad que Castillo More aboga por PIURA, por qué no dice nada sobre las concesiones mineras que no pagan regalías?

Que defiende Castillo More? La participación del Estado en la extracción de petróleo o la de Petroperu en particular?

Hay que ser cínico para hablar del 5% de regalía que paga BPZ cuando guardó silencio total cuando se promulgó el Decreto Supermo 017-2003-EM que fue el que instauró esa regalía.

Acaso no fue el señor MIGUEL CELI como Gerente General de PETROPERU, el que elevó al Directorio la Modificación del Contrato de GMP otorgándole la extensión de 10 años a sus 2 contratos (lotes I y V)al firmar el memorando N° SUPC-GFST-1400-2001.????

Cómo puede PETROPERU reclamar contra la extensión otorgada a GMP si ésta se la concedió MIGUEL CELI RIVERA?